Una vez terminada la carta que escribiste ayer, vuelve al encabezamiento y cámbiale el nombre que habías puesto por el tuyo. Lee de nuevo lo que le escribiste a ese amigo y piensa que
tus acusaciones revelan un mensaje de tu yo profundo, esa carta va dirigida a tí.
Es una parte que prefieres reprimir u olvidar. Sin darnos cuenta lo que vemos negativo en los demás es un reflejo de nosotros mismos, son partes de nosotros reflejado en las demás personas, ya sean amigas o gente que tenemos alrededor.
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